El G7 acuerda finalmente un impuesto digital a los gigantes tecnológicos.
- El G7 avanza, con Francia a la cabeza y a pesar de las reticencias de Estados Unidos, en su intención de crear una tasa que evite el dumping fiscal de las grandes empresas digitales.
- También expresa su preocupación sobre Libra, la criptodivisa de Facebook, y la capacidad de las empresas para emitir moneda «sin control democrático».
Tras un par de meses de intensa disputa entre Huawei y el gobierno de los Estados Unidos, Huawei afirma ahora que su sistema operativo propietario, Hongmeng OS, no está listo para su puesta de largo en dispositivos móviles.
Es su vicepresidenta Catherine Chen quien, en declaraciones a la prensa en Bruselas esta misma semana ha reconocido que este sistema operativo no es para smartphones y que la compañía continúa pretende continuar usando el Android de Google en sus terminales, como recoge el diario Xinhua.
La última cumbre del G7 ha tenido lugar esta semana en Chantilly, Francia, donde los líderes de las principales potencias mundiales han acordado un tributo a las empresas digitales que permita distribuir la forma en la que estas pagan sus impuestos, aun cuando estas no cuenten con presencia física en los estados donde prestan servicio. Bajo el lema «trabajando por un capitalismo más justo», los ministros de finanzas de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido dan sustento a la medida inicialmente impulsada por el Estado Francés.
La intención es que las grandes multinacionales en su actividad digital, encabezadas por Google, Amazon, Facebook y Apple –conjunto conocido como GAFA–, paguen también impuestos en aquellos países donde no cuentan con presencia física o esta es meramente testimonial. De esta forma, se intenta minimizar el impacto de la ingeniería fiscal tras estas grandes corporaciones, que terminan tributando en aquellos estados donde el agregado impositivo es menor.
En París se encuentra la primera ejecutiva que se lanzó a por la ‘tasa Google’ en solitario. Ante esta, la Administración Trump había presentado objeciones mayores, esgrimiendo que afectaba en mayor medida y «de manera injusta» a los gigantes estadounidenses.
Una base fija de impuestos
El acuerdo fija «un nivel mínimo de imposición efectiva, como el régimen estadounidense GILTI, contribuiría a asegurar que las compañías paguen su justa porción de impuestos». En Estados Unidos, la tasa GILTI impone un 10.5% de impuestos para evitar que las compañías redirijan sus ingresos del país a otros estados para evitar una mayor tasa, del 21% para las empresas. Esto es, que eviten el llamado dumping fiscal hacia países con una menor carga impositiva o finalmente a paraísos fiscales de facto.
Las medidas concretas, a cargo de la OCDE y a partir de 2020
Como citan en Reuters, el secretario del tesoro Steven Mnuchin afirma que están «comenzando a desarrollar un marco» y que «no debe ser dirigido únicamente a las empresas digitales de Estados Unidos», en clara alusión a las mencionadas GAFA.
Las medidas específicas serán detalladas por la OCDE, quien a principios del próximo 2020 será la encargada de proporcionar una «arquitectura» basada en las nuevas reglas sobre territorialidad. El G7 ha acordado que estas deben ser «sencillas y fáciles de implantar», evitando la doble imposición sobre las empresas.
En cualquier caso, el acuerdo cerrado por los ministros de finanzas del G7 sienta más bien una base de acuerdo que un acuerdo final en si mismo. Mientras tanto, Francia mantendrá su ‘tasa Google’. Al menos hasta que haya una decisión final en firme que fuerce a estas empresas a tributar también en su país.




